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El bullying es uno de los problemas más grandes con los que ha tenido que luchar el Ministerio de Educación estos últimos años y la lucha no ha sido fácil. A pesar que las cifras muestran un retroceso, es un mal que persiste en las aulas de los colegios.

Según la Superintendencia, en el primer semestre de 2019 respecto al primero de 2018, el bullying psicológico de adulto a alumno bajó 17,5%; mientras que el maltrato físico entre alumnos disminuyó un 14,4%; el maltrato psicológico entre alumnos cayó 11,3% y el maltrato físico de adulto a alumno bajó 4,9%.

Dentro los detonantes se encuentran la obesidad, cánones de belleza y problemas dentales. De hecho, tener los dientes disparejos son la principal causa del Bullying según un estudio de la Universidad de California sobre la población menor de edad. En nuestro país, si bien las cifras han bajado, la problemática sigue siempre en el tapete en los medios de comunicación.

Dientes en mala posición, características mandibulares incorrectas o incluso diferencias en el color de los dientes, son las excusas perfectas para molestar a los afectados. Si bien es cierto que lo fundamental es erradicar el Bullying de raíz de nuestra sociedad, hay algunas herramientas que aportan la disminución del número de afectados.

Ironías del Bullying

En Chile, según el Estudio de Preferencias Sociales para definir las Garantías Explicitas en Salud (GES), la salud intra-oral es una de las áreas más débiles, donde 9 de cada 10 chilenos presentan problemas dentales. Por lo que algo que nos afecta a la gran mayoría, es a su vez, el mayor generador de burlas en la juventud.

La palabra Bullying ya es hostil por sí sola, lo que parece ser un juego de niños en crecimiento, se ha transformado en causa de desorientación, depresión y hasta de un aumento de suicidios en la adolescencia y pre-adolescencia.

Opinión Experta

Según el ortodoncista lingual Dr. Christian San Martin, miembro chileno de la Sociedad de Ortodoncia Lingual Europea (ESLO) y Director de Clínica OLA (Ortodoncia Lingual Apoquindo), hay un creciente interés de los padres, incluso más que de los propios niños, por arreglar los dientes de sus hijos lo antes posible. Y como meta, ojalá empezar tempranamente estos tratamientos dentales, desde antes de la llegada de la plena adolescencia, que es el momento en qué más crece el bullying.

Los familiares prevén la influencia que pudiese llegar a tener para el menor si sus dientes están muy apiñados, saben perfectamente que con la influencia de las RRSS y el acceso ilimitado a Internet, el Bullying se ha ampliado a límites antes impensados, dónde incluso se postean fotos burlescas de los afectados.

Según el especialista, uno de los motivos por lo que los padres prefieren el método de ortodoncia lingual, es porque es más discreto, ya que los adolescentes están en pleno proceso de crecimiento y estos tratamientos incrementan el autoestima del menor

Uno de los ejemplos que El Dr. San Martín nos relató, es el caso de una menor de 14 años que llegó a la Clínica con muy mal semblante: “ella usaba lentes y estaba muy molesta con la idea de ponerse frenillos, no quería tener otro elemento distractor porque sus compañeros ya la molestaban, le decían “4 ojos”. Sus padres no le contaron que acá éramos expertos en frenillos invisibles, que se los instalaríamos tras de los dientes, por lo que luego de darse cuenta que no los vería y mejoraría su estética facial se fue muy emocionada.”, recalcó.

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